Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.Génesis 1:28
Cuando Dios creo a la primera pareja humana, no les dijo que los había bendecido para que fueran felices ellos solos por toda la eternidad, sino que los mandó a que dieran fruto, o sea que fueran personas virtuosas y felices, pero también que se multiplicaran, para que ya no fueran solo unos cuantos sino una gran muchedumbre que llenara toda la faz de la tierra.
¡Dios te bendiga!
Escrito por: Álvaro Martínez
Tu amigo y hermano en Cristo
Escrito por: Álvaro Martínez
Tu amigo y hermano en Cristo
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