Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas.Salmo 18:28
Estas palabras del salmista, me recuerdan que nadie nació sabiendo. Todo lo que somos y hemos adquirido lo hemos ido aprendiendo de otras personas y situaciones de nuestro alrededor. Se puede decir que andamos en tinieblas, pues no sabemos lo que hay más allá de lo que sabemos, así como cuando estamos en una habitación totalmente oscura en la que no hemos estado antes.
Pero Dios lo sabe todo, él conoce el fin de cualquier asunto aún desde su principio mismo. Él sabe cómo acabarán tus días cuando llegue la hora y ese mismo Dios ha prometido enseñarnos todas las cosas y guiarnos a toda verdad para que seamos sabios al tomar nuestras decisiones si tan solo nos dejamos llevar por lo que él nos quiere enseñar a través de Su Palabra, la Biblia. Ahora la pregunta es ¿Estás dispuesto a ser alumbrado por él?

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