Por mi parte, yo estoy a punto de ir por el camino que todo mortal transita. Ustedes bien saben que ninguna de las buenas promesas del Señor su Dios ha dejado de cumplirse al pie de la letra. Todas se han hecho realidad, pues él no ha faltado a ninguna de ellas.Josué 23:14
Con estas palabras, Josué se está despidiendo de un pueblo que había visto con sus propios ojos la fidelidad de Dios y comprobado que Dios no deja sin cumplir ninguna de sus promesas. Josué tenía que cumplir con la cita de la cual ninguno de los seres humanos puede escapar, creo que ya sabes cuál es.
Al igual que Josué, a cada uno de nosotros nos llegará tarde o temprano la hora de partir, pero aquí la pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué estoy dejando en las personas que tengo a mi alrededor? Sean hijos, familiares, amigos o vecinos, tenemos ante Dios la responsabilidad de anunciarles el evangelio e ilustrárselo con buenas obras ¿Lo estamos haciendo o no? Josué cumplió con su misión, y tú todavía estás a tiempo.

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