Él no tenía ninguna necesidad ni nadie lo presionó para que nos hiciera, tampoco para que hiciera todo lo que ha hecho por cada uno de nosotros. Y aunque suene crudo, nosotros no le aportamos absolutamente ningún beneficio a Dios. Si él nos hizo y es tan bueno con nosotros, si nos ama tanto como sabemos que lo hace, es simple y llanamente porque así lo quiso y así lo quiere.
Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros frutos de su creación.
Santiago 1:18
Dios sin nosotros sigue siendo Dios, pero nosotros sin él no somos nada. Recuerda esto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.