No hay en la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque.
Eclesiastés 7:20
Estas fueron las palabras de alguien que vivió casi mil años antes de Cristo y al día de hoy podemos comprobar que en efecto no hay nadie aparte de nuestro Señor Jesucristo que pueda vivir sin cometer un solo pecado, pues a veces pecamos por ignorancia, a veces por descuido y hasta con el pensamiento, pero a pesar de todo Dios nos ama tanto que envió a su propio Hijo para morir en nuestro lugar, ya que el pecado se paga con la vida, para que cuando nos arrepintamos seamos perdonados y podamos ser recibidos por Dios como sus hijos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.